REVALORIZANDO LO NUESTRO: FRUTALES MISIONEROS.

Misiones posee una gran variedad de flora, el último informe sobre Biodiversidad del Instituto Misionero de Biodiversidad -IMiBio- indica un total de 3664 plantas, que representan más del 30% del total presente en la Argentina; entre los cuales hay más de 761 taxones que son exclusivos para la provincia de Misiones.


El último informe del estado de las plantas y los hongos del mundo en 2020, del Real Jardín Botánico de Kew, remarca que la sexta extinción masiva que estamos transitando no cesa y, lo que es peor aún, está en aumento.

Dicho informe indica que el 40% de las plantas del mundo están en peligro de extinción, entre las que se encuentran plantas medicinales y alimenticias. A pesar de esta problemática mundial, los científicos del Jardín Botánico de Kew identificaron 7.039 especies de plantas que podrían usarse como alimento. Es por ello que el informe recomienda destinar fondos a proyectos para encontrar, nombrar y conservar especies que podrían ser parte de la solución de problemáticas globales tales como la inseguridad alimentaria y el cambio climático.

Misiones posee una gran variedad de flora, el último informe sobre Biodiversidad del Instituto Misionero de Biodiversidad -IMiBio- indica un total de 3664 plantas, que representan más del 30% del total presente en la Argentina; entre los cuales hay más de 761 taxones que son exclusivos para la provincia de Misiones.

El IMiBio a través de su programa de “Fortalecimiento de Recursos Alimenticios” pone el foco en estos recursos que alberga la Selva Paranaense, mediante de su estudio y relevamiento, considerando clave generar y transferir conocimientos científicos sobre la gran diversidad de especies comestibles, económica y nutricionalmente atractivas. Tal es el caso de las plantas frutales que sobresalen por sus propiedades nutricionales equiparables, y muchas veces superiores, a las frutas de consumo masivo; ejemplo de esto es la Guabiroba que posee un elevado contenido de Vitamina C, cercano a 230 mg cada 100 gr de fruta, ¡casi 4 veces mayor a la naranja!

Los frutales nativos poseen grandes beneficios nutricionales, y pueden sumarse a la lista de frutas más consumidas por los misioneros, pasando de naranjas, bananas, manzanas a incorporar también guabiroba, jabuticaba, pitanga, entre otras. Hemos visto estas plantas más de una vez en los patios de nuestras casas, en la chacra de los abuelos, pero ¿realmente sabemos cuáles son sus propiedades y cómo consumirlas? La mayoría posee actividad antioxidante, elevado contenido de minerales y vitaminas y otros tantos beneficios nutricionales; las formas de consumo también son variadas: frescas, en jugos, dulces, mermeladas o confituras.

Misiones apuesta fuertemente a la valorización de estos recursos, ejemplo de ello es el municipio de Almafuerte donde se radica la “Cooperativa Agroindustrial de Frutas Tropicales”. Celia Smiak, Intendenta del municipio, resalta: “en las chacras se elaboran dulces y mermeladas con frutas que los productores tienen a su alcance como jabuticaba, pitanga, cerella de monto, guabiroba, guaviyú, entre otras. Nos damos cuenta de la importancia del uso sustentable de la biodiversidad; los frutos nativos con los que contamos son innumerables y disfrutamos de cada uno de ellos en las distintas épocas del año”. Guabiroba, jabuticaba, pitanga, guaviyú, aguaí, ubajay, jerivá, pindó... la familiaridad de los sonidos que escuchamos al pronunciar estos nombres nos transportan a su origen: la lengua guaraní; lo que nos lleva a pensar que revalorizar lo nuestro, incorporando estos recursos a nuestra dieta cotidiana, es una manera de que “ser lo que comemos” sea sinónimo de “ser misioneros”, y en este sentido el IMiBio nos invita a que los misioneros nos demos cuenta de que también “somos biodiversidad” y actuemos en consecuencia.

Debemos ser conscientes que las formas de uso de los recursos garanticen su disponibilidad para generaciones futuras, considerando además un impacto positivo en el ambiente. La clave está en el uso sustentable de los mismos, en volvernos consumidores y/o productores responsables, en respetar la estacionalidad, en elegir productos que valoren y resguarden la biodiversidad por sobre aquellos que dañan nuestra tierra.

Revaloricemos “lo nuestro” y dejemos que la biodiversidad se meta en nuestra mesa, para que con pequeñas acciones transitemos, juntos, el camino hacia la soberanía alimentaria que tanto deseamos.

Ing. en Alimentos Paula Álvarez

Instituto Misionero de Biodiversidad