El IMiBio brinda consejos y recomendaciones para recolectar y consumir hongos en Misiones
Mientras se desarrolla la temporada de hongos, muchas personas aprovechan para recolectar diversas especies. La correcta identificación de las que son comestibles y no comestibles es clave para evitar posibles complicaciones en la salud.
Aprovechando que la temporada de hongos está en pleno apogeo, varias personas realizan salidas de recolección en busca de las distintas especies que son utilizables como alimento.
El gran valor nutricional, sumado al particular sabor y la versatilidad que tienen los hongos para la preparación de distintas recetas, los vuelven un recurso natural sumamente aprovechable que cada vez gana más adeptos.
Ante este escenario, el Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio) que desde el año 2021 viene trabajando en investigación, promoción y capacitación sobre funga misionera; recuerda a los interesados en el consumo de hongos las principales recomendaciones a tener en cuenta para su correcta ingesta.
En ese marco, se aconseja a los recolectores utilizar como base una guía de recolección que contenga información, fotografías, datos y especificaciones sobre las distintas especies presentes en Misiones, a fin de que sirva de respaldo a la hora de identificar los hongos hallados. (Ver guía propuesta por el IMiBio).
Otra de las recomendaciones guarda relación directa con el consumo de los hongos recolectados advirtiendo que aquellos que no sean de fácil identificación, no tengan un buen aspecto o contengan insectos, no deben ser cosechados ni ingeridos para evitar posibles complicaciones en la salud.
En esa línea, la Ing. en Alimentos, Paula Álvarez, resaltó: “No existen reglas para definir si un hongo es comestible o no comestible. Por eso recomendamos conocer las especies en particular, y en caso de dudas evitar su recolección y consumo”.
Desde el IMiBio venimos trabajando desde hace seis años en la promoción del consumo de hongos comestibles de Misiones, como una alternativa de diversificación productiva y un bien natural aprovechable para acompañar la alimentación saludable dentro de las familias misioneras, sin pasar por alto las recomendaciones para una recolección segura.